«Hay veces que hay que mirar hacia atrás para buscarse a uno mismo y reconducirse. Si huimos hacia
adelante perdemos la oportunidad de experiencias que son necesarias para encontrarnos más cerca
de la verdad. Si así lo hacemos, le damos un valor a nuestra propia vida, al comprender que lo
importante es llegar a saber lo que no se sabe.»
-Jesús Aznar

Hoy en día vivimos en un mundo en donde uno de los mayores problemas de la sociedad actual, es
que cada día que pasa se van deteriorando poco a poco los valores morales, los cuales representan la
guía o el código de reglas que son necesarias para la mejor convivencia colectiva. En los últimos años
se ha observado, y es muy notoria, la gran disminución de valores sociales y morales.
Este acontecimiento ha traído como resultado una serie de conductas antisociales y
deshumanizadas; cada día que pasa, desafortunadamente se instalan en la sociedad conductas de
odio, egoísmo, violencia, indiferencia ante el prójimo, entre otras malas actitudes.
Meir Kahane dice que “La vida es esencialmente una cuestión de valores”; y es que entrando en el
tema de valores, la enseñanza y educación de estos es algo que ha perdido importancia con el paso
del tiempo, pues aunque es más importante que una asignatura escolar, los valores son
importantes, pues conforman una dimensión del ser humano, son los que ayudan a desarrollar
características de sensibilidad y humanidad.

Sin embargo, la pérdida de valores viene desde que los padres dejaron de ser estrictos debido a la
ley, desde mi punto de opinión, considero que a veces un chanclazo o una llamada fuerte de atención es necesaria, pero el gobierno y las leyes les han quitado ese derecho y ese deber a los padres (cabe recalcar que esto se debe hacer con moderación y solo cuando la situación en cierto modo y en verdad lo requiere); gracias a esto, el respeto que los hijos deben tener hacia sus padres cada vez se hace menos presente en los hogares.
Por otro lado, mencionamos a las leyes como un factor estimulante del deterioro de los valores debido a que en la
actualidad, hay leyes e instituciones que han privado a los padres del derecho que tienen de corregir
a sus hijos cuando estos actúan de mala forma, ejemplo de ello es el DIF, hoy en día podemos
escuchar a niños de cortas edades diciendo a sus padres “si me golpeas te demando con el DIF”, a veces este tipo de comentarios nos causa gracia, pero en realidad conforme vayan creciendo estos niños, cada vez más les dirán a sus padres que no tienen el derecho de corregirlos.

El caso es que la sociedad es otra, son nuevas generaciones, hay más oportunidades (tecnología), pero no
orientación de nuestros papás, y esto ¿a qué se debe? Pues fácil, tenemos libertad de expresión, la
cual en la actualidad es mal usada, ya que si un adulto nos habla fuerte, uno se enoja y responde de
mala forma, pero pues también te dicen “defiéndete”, “no te dejes”, se pierde el respeto. A los 12
años ya nos sentimos independientes y que conocemos la vida. No queremos que nadie nos diga nada, se dice que en el hogar es donde las personas aprenden y hacen práctica de los valores, pero si ya el respeto no tiene cabida en ellos, ¿cómo se quiere una buena sociedad?

 

Debemos de recuperar los valores que la sociedad va perdiendo, estamos en el siglo XXI, la sociedad debería estar avanzada en el ámbito de los valores, pero la realidad es otra. Se tiene que tratar de corregir el rumbo, tenemos que hacer de esta sociedad, algo bueno, donde existe la empatía, el respeto y donde hay armonía.

Por Jennifer

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